NOSOTROS

Nuestro primer local en el barrio San Fernando, al lado del cine, era muy pequeñito, sólo una barra y taburetes.

Hernando Tejada, el pintor y escultor del Gato del Río, era muy amigo y trajo los primeros gatos a Primos hechos por él, hasta los servilleteros eran gatos en madera hechos por él.

A esos gatos se sumaron unos pósters del dibujante Kliban, y luego los clientes y amigos traían gatos de todo tipo, y poco a poco, se tomaron el restaurante.

Incluso hemos tenido algunos gatos que durante el día dormían su siesta en nuestra terraza, así fué como silenciosamente y sin prisa, los gatos se tomaron el Parque del Perro.